POLITICAS PÚBLICAS
SOBRE TICS
Vivimos en un mundo cambiante
donde las tecnologías ocupan una parte importante dentro de los avances y de la
modernización. El impacto tecnológico se ven en todos los aspectos del mundo
moderno tanto del quehacer humano como sobre la naturaleza. Ciencia, arte, medio
ambiente, educación, cultura y ética, son claros ejemplo de estos impactos.
Si bien es cierto que cada
cultura ha ido incrementando las nuevas tecnologías de modo diferente, también
es cierto que éstas modifican y reemplazan
ciertas funciones humanas dando paso a
una forma diferente de relaciones interpersonales y generando un nuevo orden
social.
Se hace necesario que se
incrementen políticas de TICS para que la difusión, uso y aprovechamiento de
las nuevas tecnologías llegue a todos.
En Colombia, particularmente, se han adelantado políticas (mismas que han recibido reconocimiento
mundial) que buscan la generación de empleo y disminución de la pobreza. El
premio recibido es Goverment Leadership Award 2012 gracias al Plan Vive Digital
del Ministerio de las TIC.
Estas políticas, que han tratado
de incrementarse desde 2006, buscan cerrar brechas y lograr la inclusión de
todos los grupos sociales, aun los más vulnerables, en el uso y aprovechamiento
de las tecnologías, mejorando la infraestructura especialmente en instituciones
educativas, fomentando programas de capacitación para que los ciudadanos se apropien
de las tic,
Pero qué está pasando en las
instituciones educativas?¿Estamos preparados para estos cambios vertiginosos?
Se habla particularmente de un sector que ha
sido ampliamente beneficiado con las ayudas en infra estructura: Yumbo. Se
recibieron en donación tabletas y laptops para el ejercicio tic con los estudiantes
en cada institución. Se hizo un gran esfuerzo por capacitar a todos los docentes
de 3°, 4° y 5° y algunos de otros
grados. E hicieron el seguimiento a estos procesos unos meses después,
comprobando, para asombro de todos, que muchas tabletas permanecían en los
rincones donde se guardaban con seguridad, sin siquiera haber sido abiertas las
cajas contenedoras.
La tecnología cambia
vertiginosamente, pero la forma como se educa a nuestros niños tiene muchos
visos de la tradicional forma como aprendieron nuestros docentes. La tecnología
no recibe una mirada de herramienta que ayude en la labor diaria, sino como un
enemigo enorme que atenta con terminar mal enseñando a los chicos y chicas, y acabando
con lo bueno que se tenía hasta el momento. Los docentes "persiguen" a los estudiantes que llevan teléfonos inteligentes, tabletas o sonidos. En lugar de perseguir, podrían estar incorporando etas tecnologías a la clase.
Estamos convencidos que, mientras
los paradigmas educativos no se cambien, nada se logra con la implementación de
nuevas tecnologías blandas o duras al interior de las instituciones. Este debe
ser un reto para quienes forman formadores. Las escuelas y universidades que
tienen a su cargo licenciar docentes para formar los ciudadanos que queremos y
necesitamos en el mundo, deben dar un vuelco a la forma como instruyen a los
futuros docentes para el ejercicio de su labor. Si no hay docentes
investigadores, autodidactas, lectores,
que manejen hábilmente las tecnologías para su servicio y para el de su
profesión, seguiremos “dictando” clases y haciendo partícipes a nuestros
estudiantes de una “educación Bancaria” como dice Freire, que nada proporciona
al desarrollo como individuos de nuestros chicos y chicas, y al beneficio de
las sociedades futuras.

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